Emiliano Zapata, (nacido el 8 de agosto de 1879, Anenecuilco, México, murió el 10 de abril de 1919, Morelos), fue una figura destacada en la Revolución Mexicana (1910-1920), durante la cual formó y comandó el Ejército de Liberación del Sur, una importante brigada revolucionaria. Los seguidores de Zapata eran conocidos como zapatistas.

Primeros años de Emiliano Zapata

Emiliano Zapata era hijo de un campesino mestizo que entrenaba y vendía caballos en Morelos. Quedó huérfano a la edad de 17 años y tuvo que cuidar de sus hermanos y hermanas. En 1897 fue arrestado porque participó en una protesta de los campesinos de su aldea contra la hacienda que se había apropiado de sus tierras. Después de obtener un perdón, continuó la agitación entre los campesinos, por lo que fue reclutado en el ejército. Sirvió durante seis meses, en cuyo punto fue dado de baja a un terrateniente para entrenar a sus caballos. En 1909, sus vecinos lo eligieron presidente de la junta de defensa de su aldea. Después de negociaciones inútiles con los terratenientes, Zapata y un grupo de campesinos ocuparon por la fuerza las tierras que habían sido apropiadas por las haciendas y las distribuyeron entre ellas.

El comienzo de la Revolución mexicana

El 20 de noviembre de 1910 irrumpe la Revolución Mexicana dando un vuelco a la historia de México. Francisco Ignacio Madero publicó en esa fecha el Plan de San Luis Potosí, en el que denunciaba al entonces presidente, Porfirio Díaz, con la intención de derrocar su gobierno y proclamarse a sí mismo presidente.

Desde 1876 Porfirio Díaz ejercía una dictadura en México.  Durante el mandato de Díaz el imperialismo brilló en tierras mexicanas con el control por parte de capitalistas extranjeros de los mayores recursos del país: ferrocarriles, minas y petróleo. La pobreza del pueblo y la inexistencia de derechos sumieron a la sociedad mexicana en un profundo malestar.

El apoyo de Zapata a la Revolución mexicana

En 1910, el presidente Porfirio Díaz estuvo ocupado con Francisco Madero, quien corrió contra él en una elección nacional. Díaz ganó manipulando los resultados, y Madero se vio obligado a exiliarse. Desde la seguridad en los Estados Unidos, Madero llamó a Revolución. En el norte, su llamada fue respondida por Pascual Orozco y Pancho Villa, quienes pronto colocaron grandes ejércitos en el campo. En el sur, Zapata vio esto como una oportunidad para el cambio. Él también formó un ejército y comenzó a luchar contra las fuerzas federales en los estados del sur. En marzo de 1911, la pequeña fuerza de Zapata tomó la ciudad de Cuautla y cerró la carretera a la capital, Ciudad de México. Una semana más tarde Díaz renunció y se fue a Europa, nombrando un presidente provisional. Zapata, con 5,000 hombres, ingresó a Cuernavaca, capital del estado de Morelos.

Madero entró a la Ciudad de México en triunfo. Zapata se encontró con Madero allí y le pidió que ejerciera presión sobre el presidente provisional para que devuelva la tierra a los ejidos (el antiguo sistema comunal indio de propiedad de la tierra). Madero insistió en el desarme de los guerrilleros y le ofreció a Zapata una recompensa para poder comprar tierras, una oferta que Zapata rechazó. Zapata comenzó a desarmar a sus fuerzas pero se detuvo cuando el presidente provisional envió al ejército contra las guerrillas.

Madero : el nuevo enemigo de Zapata

La alianza entre Emiliano Zapata y Francisco Madero no duró mucho. Madero realmente no creía en la reforma agraria, que era lo único que le importaba a Zapata. Cuando las promesas de Madero no se hicieron realidad, Zapata salió al campo contra su otrora aliado. En noviembre de 1911, escribió su famoso Plan de Ayala, que declaró a Madero un traidor, nombró a Pascual Orozco jefe de la Revolución, y delineó un plan para una verdadera reforma agraria. Zapata luchó contra las fuerzas federales en el sur y cerca de la ciudad de México. Antes de poder derrocar a Madero, el general Victoriano Huerta lo golpeó en febrero de 1913, ordenando que Madero fuera arrestado y ejecutado.

La oposición de Zapata a Huerta

Si había alguien a quien Emiliano Zapata odiaba más que Díaz y Madero, era Victoriano Huerta, el alcohólico amargo y violento que había sido responsable de muchas atrocidades en el sur de México al intentar poner fin a la rebelión. Zapata no estaba solo. En el norte, Pancho Villa, que había apoyado a Madero, se dirigió inmediatamente al campo contra Huerta. A él se unieron dos recién llegados a la Revolución, Venustiano Carranza y Álvaro Obregón, quienes formaron grandes ejércitos en Coahuila y Sonora, respectivamente. Juntos hicieron un breve trabajo con Huerta, quien renunció y huyó en junio de 1914 después de repetidas pérdidas militares a los “Cuatro Grandes”.

El fin de la alianza entre Zapata, Carranza y Villa

Sin Huerta, los Cuatro Grandes casi de inmediato comenzaron a pelear entre ellos. Villa y Carranza, que se despreciaban entre sí, casi comenzaron a disparar incluso antes de que Huerta fuera removida. Obregón, que consideró a Villa como un cañón suelto, respaldó a regañadientes a Carranza, quien se nombró presidente provisional de México. A Zapata no le gustaba Carranza, por lo que se puso del lado de Villa (hasta cierto punto). Se mantuvo principalmente al margen del conflicto Villa / Carranza, atacando a cualquiera que entrara en su territorio en el sur pero rara vez saliera. Obregón derrotó a Villa en el transcurso de 1915, permitiendo que Carranza volviera su atención a Zapata.

Las Soldaderas de Zapata

El ejército de Emiliano Zapata fue único en el sentido de que permitió a las mujeres unirse a las filas y servir como combatientes. Aunque otros ejércitos revolucionarios tenían muchas mujeres seguidoras, en general, no peleaban (aunque hubo excepciones). Solo en el ejército de Zapata había un gran número de mujeres combatientes: algunas incluso oficiales. Algunas feministas mexicanas modernas señalan la importancia histórica de estas “soldaderas” como un hito en los derechos de las mujeres.

La muerte de Emiliano Zapata

A principios de 1916, Carranza envió a Pablo González, su general más despiadado, a rastrear y acabar con Zapata de una vez por todas. González empleó una política de tierra quemada y sin tolerancia. Destruyó aldeas y ejecutó a todos los que sospechaba que apoyaban a Zapata. Aunque Zapata fue capaz de expulsar a los federales por un tiempo en 1917-18, regresaron para continuar la lucha. Carranza pronto le dijo a González que terminara a Zapata por todos los medios necesarios. El 10 de abril de 1919, Emiliano Zapata fue traicionado y asesinado por el coronel Jesús Guajardo, uno de los oficiales de González que simulaba querer cambiar de bando.

El legado de Emiliano Zapata

Los partidarios de Zapata quedaron anonadados por su repentina muerte y muchos se negaron a creerlo, prefirieron pensar que se había escapado, tal vez enviando un doble en su lugar. Sin él, sin embargo, la rebelión en el sur pronto fracasó. En el corto plazo, la muerte de Emiliano Zapata puso fin a sus ideas de reforma agraria y trato justo para los agricultores pobres de México.

A la larga, sin embargo, él ha hecho más por sus ideas en la muerte que en la vida. Como muchos idealistas carismáticos, Emiliano Zapata se convirtió en mártir después de su traicionero asesinato. A pesar de que México todavía no ha implementado el tipo de reforma agraria que quería, es recordado como un visionario que luchó por sus compatriotas.

A principios de 1994, un grupo de guerrilleros armados atacó varias ciudades en el sur de México. Los rebeldes se autodenominan el EZLN o Ejército Zapatista de Liberación Nacional. Eligieron el nombre, dicen, porque aunque la Revolución “triunfó”, la visión de Zapata aún no había sucedido. Esta fue una gran bofetada al partido gobernante del PRI, que tiene sus raíces en la Revolución y supuestamente es el guardián de los ideales de la Revolución. El EZLN, después de hacer su declaración inicial con armas y violencia, cambió de inmediato a los modernos campos de batalla de Internet y los medios mundiales. Estas ciber-guerrillas retomaron el lugar donde lo dejó Zapata setenta y cinco años antes: el Tigre de Morelos lo habría aprobado.

Preguntas frecuentes sobre Emiliano Zapata

¿Cuáles fueron las principales demandas de Emiliano Zapata?

Emiliano Zapata siempre fue defensor de las luchas sociales y las demandas del sector agrario. También demando por la justicia social, libertad, igualdad, democracia social, propiedad comunal de las tierras y el respeto a las comunidades campesinas, indigenas y obreras de México.

Zapata escribió en 1911 el Plan de Ayala, una reforma agraria radical que defendía que la tierra es de quien la trabaja.

¿Quién mandó a asesinar a Zapata?

A principios de 1916, Emiliano Zapata se había convertido en un símbolo viejo de la resistencia, su guerra de guerrillas cansaba tanto a la población como al gobierno, quién ya discutía y aprobaba leyes agrarias. ¿Qué vamos a hacer con Zapata?, se preguntó Venustiano Carranza. Y, como siempre ha sucedido en México, se tomó la decisión de deshacerse de él, como estorbo al gobierno. Como decía yo, gallo que se sale del corral, termina en mole; y la persona escogida para ello fue Jesús Guajardo.

Como Emiliano Zapata era muy inteligente y no se fiaba de nadie, Guajardo elaboró un plan meticuloso. Éste se presentó ante Emiliano Zapata y le dijo que ya no se fiaba del gobierno, pues prefería militar con él. Zapata no estaba convencido y quiso probar su lealtad ordenándole fusilar a 50 soldados federales. Guajardo cumplió, desde luego, ganándose la confianza de Zapata. Aprovechando eso, Guajardo le dijo que podían reunirse con otros militares en la hacienda de Chinameca, comer a gusto y discutir la entrega de parque y armas para continuar la lucha. Zapata aceptó y acampó afuera de la hacienda el 10 de abril de 1919 sin saber lo que lo esperaba.

Ya por la tarde, Emiliano Zapata se montó en su caballo y procedió a entrar a la hacienda con sus hombres, pero al cruzar el dintel se percató de los hombres que estaban apostados en la azotea, de nada le sirvió. Estos comenzaron a disparar. Zapata alcanzó a sacar su pistola, pero de nada le sirvió. Cayó muerto, al igual varios de sus generales, su asistente y otros miembros de su tropa. Fue una masacre.

¿Por qué lucho Emiliano Zapata?

Emiliano Zapata lucho toda su vida para llevar une reforma agraria en México. Las ideas de Zapata concordaron en gran parte con la tradición anarquista mexicana y su principio básico de la propiedad comunal de la tierra, la cual se basa en las tradiciones indígenas. Para garantizar el desarrollo político y económico de México, Zapata quería romper el monopolio de los hacendados o propietarios de las plantaciones, y unir al país –campesinos y empresarios por igual– detrás de una agenda de reforma del Estado. El aprovechamiento de los recursos nacionales de trabajo y producción también asegurarían su independencia en la escena internacional

La visión de Emiliano Zapata se cristalizó en su Plan de Ayala en 1911. Este proyecto de reforma exigió elecciones libres, el fin de la dominación de los hacendados y la transferencia de los derechos de propiedad a los pueblos y los ciudadanos